
La norma de protección respiratoria de OSHA ( 29 CFR 1910.134 ) es la principal regulación que rige el uso de respiradores en el lugar de trabajo. Esta norma exige que los empleadores implementen un programa escrito de protección respiratoria siempre que sea necesario el uso de respiradores para proteger la salud de sus empleados. Administrado por un profesional capacitado, este programa debe incluir protocolos específicos para cada sitio, cubriendo desde la selección de respiradores y evaluaciones médicas hasta pruebas de ajuste, capacitación y mantenimiento.
Uno de los elementos más importantes de un programa de protección respiratoria es seleccionar el respirador adecuado para el riesgo específico.
Más allá de facilitar el equipo, los empleadores deben garantizar la aptitud física del personal y su debida capacitación en el uso de respiradores. OSHA exige que cada empleado que utilice un respirador con máscara facial ajustada se someta a una evaluación médica y a una prueba de ajuste para garantizar un sellado adecuado. Esta prueba de ajuste debe realizarse antes del primer uso y repetirse anualmente. Los empleados también deben recibir entrenamiento sobre cómo colocarse y quitarse correctamente el respirador, así como sobre cómo verificar el sellado cada vez que lo usen.