Patógenos de transmisión sanguínea

Las precauciones universales protegen la salud de su equipo.

Los patógenos transmitidos por la sangre son microorganismos infecciosos presentes en la sangre humana que pueden causar enfermedades devastadoras, como el virus de la hepatitis B (VHB), el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Según OSHA, estos patógenos representan un grave riesgo para millones de trabajadores, especialmente en el sector sanitario, pero también para los servicios de emergencia, las fuerzas del orden y los trabajadores de saneamiento. La forma más común de transmisión de estos patógenos es a través de lesiones transcutánea causadas por agujas u otros objetos punzantes contaminados.

La forma más eficaz de prevenir los patógenos transmitidos por la sangre es lavarse bien las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente cuando las manos están visiblemente sucias o después de quitarse los guantes.

Para combatir esta importante amenaza, OSHA estableció la Norma sobre Patógenos Transmitidos por la Sangre ( 29 CFR 1910.1030 ) , una de las normas más importantes y citadas en el ámbito sanitario. Su objetivo es proteger a los empleados que puedan estar expuestos ocupacionalmente a sangre u otros materiales potencialmente infecciosos (MPI).

1. Plan de control de la exposición

La regulación exige a los empleadores que implementen un Plan de Control de la Exposición, un documento escrito que describa cómo se eliminará o minimizará la exposición de los empleados en el lugar de trabajo mediante una combinación de controles técnicos, prácticas de trabajo, equipos de protección individual y formación. La norma también exige a los empleadores que utilicen controles técnicos, como contenedores para la eliminación de objetos punzantes y dispositivos médicos más seguros, como protectores de agujas, diseñados específicamente para aislar o eliminar los riesgos en el lugar de trabajo.

2. Vacunación contra la hepatitis B

OSHA también exige que los empleadores proporcionen a sus empleados las protecciones esenciales y un seguimiento tras la exposición. Esto incluye ofrecer la serie de vacunas contra la hepatitis B de forma gratuita a todos los trabajadores con exposición laboral en un plazo de diez días desde el inicio de su trabajo. Renuncia a la vacuna contra la hepatitis B.

3. Precauciones universales

Un componente clave de esta norma es el concepto de Precauciones Universales , que parte de la premisa de que toda la sangre humana y los materiales potencialmente infecciosos son potencialmente infecciosos. Este enfoque de "más vale prevenir que lamentar" ayuda a prevenir la exposición en situaciones donde se desconoce el origen del fluido.