El equipo de protección personal ( EPP ) es la última línea de defensa contra los riesgos laborales. Según OSHA, se trata de equipo que se usa para minimizar la exposición a riesgos que pueden causar lesiones y enfermedades graves. Aunque la prioridad debe ser implementar controles de ingeniería y administrativos, el EPP resulta indispensable cuando estas medidas son inviables o insuficientes para neutralizar el riesgo. El EPP nunca debe sustituir medidas de control de riesgos más efectivas, sino que debe ser el último recurso para garantizar la seguridad de los empleados.

Los requisitos generales de OSHA para el equipo de protección personal (EPP), descritos en la Subparte I del Título 29 del Código de Regulaciones Federales (CFR 1910) , establecen que los empleadores deben realizar una evaluación de riesgos en su lugar de trabajo para identificar aquellos que requieren el uso de EPP. Tras esta evaluación, los empleadores deben proporcionar el EPP adecuado a sus empleados sin costo alguno. Esta norma también exige que el equipo tenga un diseño seguro, reciba el mantenimiento adecuado y se ajuste cómodamente para fomentar su uso por parte de los trabajadores. Un EPP que no se ajuste correctamente puede marcar la diferencia entre estar protegido de forma segura y estar peligrosamente expuesto. Para simplificar este complejo proceso, le proporcionamos la Lista de Verificación de Equipo de Protección Personal. Esta herramienta le guía paso a paso por sus instalaciones para identificar riesgos físicos y relacionados con la salud, asegurando que su equipo esté equipado con el equipo adecuado para su entorno específico.
En entornos donde los controles de ingeniería no pueden prevenir la contaminación atmosférica, la protección respiratoria es una necesidad vital. Según la norma 29 CFR 1910.134 , siempre que se requieran respiradores, el empleador debe establecer un programa formal por escrito.
Para ayudarle a cumplir con estos requisitos, nuestros recursos incluyen:
El uso inadecuado de EPI puede marcar la diferencia entre estar protegido y estar peligrosamente expuesto. Más allá de los cascos y gafas de seguridad estándar, ciertas industrias requieren políticas específicas. Un componente fundamental, aunque a menudo pasado por alto, es una política formal sobre el calzado . En los diversos entornos laborales de Colorado, desde talleres con suelos aceitosos hasta espacios exteriores helados, el calzado inadecuado es una de las principales causas de resbalones, tropiezos y caídas. Una política sólida define claramente los requisitos para suelas antideslizantes o punteras protectoras según los riesgos específicos del trabajo.