El bloqueo y etiquetado (LOTO) es un procedimiento de seguridad fundamental que implica que los empleados autorizados preparen, aíslen y bloqueen meticulosamente el equipo, disipen la energía almacenada y verifiquen que este se encuentre en estado de energía cero. Este proceso es imprescindible para garantizar que las máquinas y los equipos estén desenergizados de forma segura antes de que comiencen las labores de mantenimiento o servicio.

No controlar adecuadamente las energías peligrosas puede provocar accidentes mortales, tales como electrocuciones, quemaduras, aplastamientos o pérdida de extremidades.
La norma de OSHA para el Control de Energía Peligrosa ( 29 CFR 1910.147 ) exige que los empleadores establezcan un programa y utilicen procedimientos para proteger a los empleados de diversas fuentes de energía peligrosas. Estas fuentes incluyen energía eléctrica, mecánica, hidráulica, neumática, química, térmica y gravitacional . Las lesiones derivadas de un control inadecuado de esta energía pueden ser graves, desde electrocución y aplastamiento hasta laceraciones, quemaduras y amputaciones, lo que subraya la enorme importancia de un programa sólido de Bloqueo/Etiquetado.
Con los recursos y la guía de Pinnacol Assurance, podrá implementar con éxito un protocolo de bloqueo y etiquetado que proteja a sus empleados ante la activación inesperada de maquinaria o la liberación de energía almacenada.
Todo programa eficaz de bloqueo y etiquetado comienza con un plan detallado por escrito. Este plan describe los pasos específicos para controlar la energía peligrosa en cada equipo. Garantiza que todos comprendan y sigan los mismos procedimientos de seguridad en todo momento.
El procedimiento de bloqueo/etiquetado es una secuencia estricta de acciones para desenergizar y asegurar el equipo. Incluye:
El entrenamiento adecudo es indispensable. Todos los empleados deben comprender su función en el programa de bloqueo y etiquetado. Los empleados autorizados —quienes realizan los procedimientos de bloqueo y etiquetado— aprenden a identificar y controlar la energía peligrosa. Los empleados afectados —que trabajan cerca del equipo— reciben capacitación para no manipular jamás un candado o una etiqueta.
Un programa de bloqueo y etiquetado solo es efectivo si se sigue de forma sistemática. Las inspecciones periódicas garantizan que los procedimientos se realicen correctamente. Esto ayuda a identificar y solucionar cualquier problema antes de que pueda provocar un accidente, manteniendo así un entorno de trabajo seguro y conforme a la normativa.